¿Por qué sí a Trujillo? Guía para recorrer el Estado

A partir de aquí ha emergido la tierra. Las cumbres comienzan a dominar definitivamente el horizonte para despistar al calor, casi esquivando los espinares larenses mientras que los valles y mesetas se apoderan de la vida del hombre que habita el Estado Trujillo. Junto, este par, lo ha atrapado a él entre la niebla, los fértiles campos, techos de teja, pues así lo ha vuelto afable, apacible y con mil historias que contar. De seguro eso es lo que también me ha atrapado a mi como viajero al descubrir estas comarcas y su naturaleza.

No hay vuelta atrás a la planicie, es por todo esto que aquí les dejo su guía ↓↓ para que hagan de Trujillo un lugar indeleble en sus mapas.

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6 visitas obligatorias

Mapa trujillo casi listo

1.- Boconó

Empiezo por certificarles que el sobrenombre del pueblo de Boconó que es “el jardín de Venezuela” se lo ha ganado muy bien y desde que lo tiene del 1813 ha permanecido invicto. Fue así como lo llamó el Libertador al observar el profundo verdor que aún lucen su plaza, calles y cerros. Paseen por la Plaza Bolívar para sentir aire puro, frente a ella verán al Santuario de San Alejo, la iglesia matriz del municipio Boconó que se muestra con un estilo neogótico.

 

Museo trapiche de los Clavo

El nombre de este lugar en un principio me pareció incomprensible. El trapiche es un molino que en este caso funciona con el paso del agua y se usa para extraer jugo de algunos frutos. Ahora, la familia Clavo Carrillo fue quien usó su trapiche en esta granja para a punta de caña de azúcar crear papelón y fortunas que servirían hasta para traer de Suiza el reloj para la torre del Santurario de San Alejo. Ahora todo tiene sentido ¿no? El museo es una edificación para retroceder el tiempo, soliciten un guía y si no lo consiguen lean cartel por cartel (como me tocó a mi) para que comprendan la interesante historia y puedan saber cómo desde hace añales se hacía el papelón.

 

text4180Parque Nacional Guaramacal

Una vez en Boconó deberán tomar la vía hacia el cerro de las antenas. En unos 15 minutos en auto entrarán en una selva nublada al tiempo que el agua se detiene de su caída para formar un perfecto espejo que refleja al follaje y a la sierra, es la Laguna de Los Cedros que te anuncia tu llegada al PN Guaramacal. Puedes seguir tu camino cordillera arriba y conseguir al Páramo de Guaramacal. En ambos lugares del parque se puede realizar acampada.

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Laguna de los Cedros, en todo el inicio del Parque Nacional Guaramacal
2.- Monumento a la Paz

La Virgen de la Paz es como en todo el país nos referimos a la gigante estructura de hormigón que honra copiosamente a María y vigila sobre el Estado entero que sea la plena calma lo que reine. Tenemos con ella el récord del Monumento habitable más grande de América, con 46,72 metros, superando a la neoyorquina Estatua de la Libertad (46m) y al carioca Cristo de Corcovado (38m). La escultura data de 1983 por iniciativa de la trujillana y primera dama Betty Urdaneta de Campins, esposa del para entonces presidente Luis Herrera. Sorprende como la obra se demoró tan solo 18 meses entre su inicio e inauguración.

 

Las vistas desde el monumento

La virgen tiene una combinación ideal entre el arte en su estructura y ubicación la cual se fija en el tope de un cerro llamado Peña de la Virgen, este goza de una panorámica

 

3.- Iglesia San Juan Bautista de Valera
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Iglesia San Juan Bautista de Valera frente a su plaza Bolívar.

Es como la mamá de la iglesia de Boconó. Esta es gótica y sus torres de 47 metros la sitúan como la más alta de los Andes venezolanos. Fíjense bien en sus esmerados vitrales de colores a lado y lado del templo, son traídos de Alemania de la época posguerra.

4.- Santuario del Dr. José  Gregorio Henrández

Queda en Isnotú, el pueblo que vio nacer a uno de los venezolanos cuya vida siempre será nuestro ejemplo. El Dr. José Gregorio Hernández dedicó su existencia a servir como médico, y se le atribuye desde haber traído al país el primer microscopio, pasando por importantes hallazgos científicos hasta decenas de milagros en vida. Parece que luego de su muerte en 1919 su poder divino se ha extendido para todos los tujillanos y para aquellos que le han implorado favores. Para constancia de ello acá les dejo una imagen con tan solo una pequeña parte de las paredes repletas de agradecimientos a favores y milagros concedidos.

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Yo entre las placas del Santuatio del Dr. José Gregorio Hernández

Curioso: puede que conozcas a más de un trujillano cuyo nombre sea José Gregorio, fue mi caso y dicen que los hay como arroz.

5.- Niquitao y su teta
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Casas antiguas cubiertas de tejas y atrás los cerros colmados de sembradíos.
text4180Monumento Natural Teta de Niquitao-Guirigay

Deben seguir la carretera luego de Niquitao sentido sur. En esta reserva de biósfera se encuentra el punto culminante de Trujillo, la Teta de Niquitao con 4.006 msnm, para la cual es posible hacer una ruta de montañismo para conseguir su ascenso. Este es otro rincón de acampada de estos lares.

6.- Jajó

 

Calles empedradas, pocos habitantes, casas antiquísimas, una iglesia cuidada con ganas y una calma en el vivir de los locales. Por eso ha sido mi pueblo preferido de todo el Estado

7.- Carretera Valera- La Puerta- Timotes

 

Es un trayecto para deleitarse con el frío, admirar los relieves y detenerse en pueblos como Mendoza Fría y la Puerta repleta de opciones de posadas. Deben observar las mesetas que se despliegan en esta carretera, entre ellas la Mesa de Esnujaque.

Los Trujillanos

Trujillo en bocadillo

Qué comer solo en este estado

Chulas

Una galleta trujillana, casi tan dura como la “chancleta” con un dulzor y preparación endémicos.

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Especialidad de Chula en versión rellena de guayaba. Es más suave que la chula original. Esta puede hallarse en la entrada a Boconó, en la farmacia cuyo edificio es idéntico al de farmatodo.
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Chula tradicional frente al negocio Chulas Café. A escasas cuadras de la Plaza Bolívar de Boconó.
Carabinas

Carabinas o hallacas por el nombre que también le dan los locales, es casi la única oportunidad de comer hallacas todo el año. La variación con un toque regional viene en que el relleno es básicamente de frijoles aliñados como la tradición manda.

Dónde comerlas: 

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Carabinas  / Hallacas de frijoles
Mantecadas

Si recuerdan al dulce llamado bizcocho, notarán que aquí lo han modificado genéticamente para crear un pastel auténtico de la zona. Uno de sus componentes activos es la harina de maíz, ella parece nunca unirse entre sí y es por ello que cuando te comes una mantecada no debes respirar ya que sus grumos quedan sueltos y podrías asfixiarte con las boronas.

Dónde comerlas: Niquitao en la casa de las Mantecadas, a dos cuadras de la Plaza.

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Empaque de nuestra mantecada. Cerrado para que mueran de la curiosidad sobre cómo es su aspecto y sabor en persona
Sobre el Parque Nacional Dinira
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